
Trump ha vuelto a lanzar su ariete habitual en forma de arancel. Amenaza con su impuesto favorito a los países que no apoyen su plan para Groenlandia –léase, los países de la UE–, mientras la espiral de tensión en Irán crece y persisten las dudas sobre Venezuela y las veleidades expansionistas de la administración estadounidense. Pero nada ha impedido al Ibex concluir su octava semana consecutiva al alza, con un 0,35% en los últimos cinco días, gracias a una subida el viernes del 0,39%. El índice ha finalizado cerca de sus máximos históricos en los 17.710,9 puntos.
